Es muy común hablar de ‘figuras mediáticas’ en diferentes ámbitos de nuestra sociedad. Si mencionamos la política, este concepto se diluye, ya que no acostumbran a surgir personajes merecedores de tal definición. Sin embargo, ahora que nos hallamos inmersos en unas apasionantes primarias en el partido demócrata americano, un nombre destaca por encima de cualquier otro y un discurso cala entre cada vez más ciudadanos: el de Barack Obama.
Hace poco más de un año, el senador por Illinois declaró su intención de luchar por la carrera a la presidencia de los Estados Unidos. Nada hacía presagiar la actual situación, simplemente parecía ser uno más de los muchos candidatos que surgen durante el proceso de primarias. ¿Qué ha hecho cambiar el panorama? Principalmente, un discurso fresco y cercano al pueblo, por encima de sus propuestas programáticas, que las tiene, y francamente interesantes.
Como carta de presentación, fue uno de los pocos que votó en contra de la infame invasión a Irak. Siendo sinceros, este dato es considerado más en Europa que en los propios EEUU. La siempre favorita a la candidatura demócrata, Hillary Clinton votó a favor de la guerra, y eso no le ha impedido liderar los sondeos a nivel nacional, a pesar del creciente descontento de la población respecto a la política exterior de la administración Bush. Esto puede ser considerado demagógico, y con razón, ya que Clinton propone una forma de actuar similar a la de Obama respecto al repliegue de tropas. Sin embargo, esto da una idea de por dónde pueden ir los tiros. Obama es, sin duda alguna, el más izquierdista de todos los candidatos.
Pero volvamos a la esencia del senador. Su fácil verbo y su retórica le hicieron pasar del eterno anonimato de muchos candidatos (Bill Richardson, etc) a ponerse a la par del siempre aspirante John Edwards, pero muy lejos todavía de Hillary Clinton. El salto definitivo lo dio al ganar los primeros caucus en Iowa. Ahí pasó del sueño imposible a la ilusionante realidad. ¿Por qué este proceso? ¿Qué hizo que Obama diera el salto que muchos no pueden dar? La clave está en que ha conseguido que la esperanza de cambio cale entre el pueblo. No el cambio en si como concepto ‘vacio’, sino como una realidad, haciendo partícipe a los votantes desencantados con la política de su gobierno, de que si se puede gobernar de otra manera, y que esa vía alternativa solo la puede encabezar él, el candidato del cambio. Tres palabras, un grito, un lema, que de simple, es efectivo: Yes, we can. Esta expresión se oyó por primera vez en boca del candidato tras ganar en ese primer estado. Ahí pronosticó que esa idea barrería el país de costa a costa, y así ha sido finalmente. Políticos como el excandidato a la presidencia de la nación John Kerry, o mitos del deporte como Kareem Abdul-Jabbar, han brindado su apoyo al senador. Tanto ha dado de si ese lema que incluso conocidos personajes de diferentes ámbitos de la vida americana han compuesto una canción titulada ‘Yes, we can’ y que ha tenido 8 millones de pinchazos en Youtube en muy pocos días.
El Super Martes lo puso cuerpo a cuerpo con Hillary, sus siguientes ocho victorias consecutivas le han dado la ventaja en la curva de meta. ¿Ha llegado el momento de un presidente de raza negra que evoca a Kennedy? Muy posiblemente, SI.
Febrer 16, 2008 at 12:49 am
Primero felicitarte por el magnífico post dedicado a Obama, creo que, y como ya he comentado a veces, el tener un interés especial por unas elecciones que a nosotros, directamente, “no nos repercuten”, es algo maravilloso e interesante a la vez. Personalmente, como “defensor” de Hillary en estas elecciones, quiero hacer referencia a lo que has dicho sobre ella en este post. Es cierto que, en su momento, y muy equivocadamente, Hillary apoyó la ofensiva militar en Irak, pero también es cierto que actualmente, y después de ver todo lo que ha pasado en ese país y la repercusión mundial que ha tendido esa guerra, Hillary ha recapacitado y ha dicho que en ese momento se equivocó y que “EEUU debe buscar la manera de propiciar un repliegue paulatino de las tropas estadounidenses en Irak, de manera ordenada y coherente”, cosa que, el pedir perdón y recapacitar públicamente, le hace honrar como persona. Sin duda, y eso creo que los dos lo sabemos muy bien, salga Obama o salga Clinton vencedor en las próximas elecciones presidenciales estadounidenses, que es lo que realmente importa de todo esto, EE.UU va a cambiar mucho, y va a cambiar a bien.
Febrer 16, 2008 at 1:39 am
Si bien estoy igual de asombrado con la “remontada” de Obama, no creo que signifique el cambio que mencionas, y mucho menos que lo lleguemos a notar en el resto del mundo. Tocará algún tema de economía interna y se dedicará a intentar atravesar la presidencia (si es gana, claro) sin sobresaltos -aunque esto en EEUU es casi imposible-. Mi única esperanza es un posible acercamiento en el ámbito del diálogo con TODO el mundo. El Papleón Bush ha sido muy grande, por lo que podría empezar por donde quisiera.
Mención aparte para gente como Martin Luther King, y tantos otros que combatieron el racismo, EEUU puede tener un Presidente afroamericano.
Febrer 16, 2008 at 4:30 pm
Bueno Isaac…ya sabes que yo y la política no nos llevamos muy bien.. así que no voy a hacer mención de nada relacionado con ella. Simplemente darte la bienvenida al mundo del ‘blog’ y que ya pasaré a leerte.. ^^ .
1 besoooo
Febrer 16, 2008 at 7:23 pm
Hola Isaac! tu blog es más joven que el mio que ya es decir
te enlazo en mi blog y me pasaré por aqui unas cuantas veces a la semana.
Obama a mí cada vez me gusta más así que ahora no sé si apoyar a Hillary o a Obama… ojala se presentarán juntos y punto!! Bueno, ya visitaré el blog de iván y el tuyo a ver quien me convence más
Un saludo! Rubén